Ahora todo me da igual. Parece que nada me importa, ya ni si
quiera me esfuerzo en seguir adelante.
No vale la pena luchar, nada me sale bien. No siento ese
fuego en mi interior, nada me inspira. Se acabo la magia.
Demasiados lamentos rotos. Muchas llaves de cofre rotas. La
ventana deja que el calor del sol llegue a esta oscura habitación. Siento que
mi corazón ha sido demasiado bueno, demasiados latidos sin sentido, sin fe.
Me resquebrajo como el cristal congelado.
Mi rostro enrojecido, mis pupilas diminutas a causa del sol.
Mis manos agrietadas, mi sudor frío y mis labios sin aliento. Un suspiro se
escapa de mis labios y un pensamiento vuela sobre mi cabeza.
“La vida es injusta, hay que aceptarla y seguir adelante.”
Parece que siempre ganan los malos. Que el héroe del juego
nunca gana, siempre termina sin vidas… con un
GAME OVER.
No se si la vida es injusta, de momento me demuestra que si.
Nadar a contracorriente siempre, no es bueno. A veces viene bien tumbarse
cuando te has caído y observar, y detenerse en los pequeños detalles, mirar
esos pájaros y apreciar el olor de las rosas.
Pero el tiempo se me escapa. Los granos de arena del reloj
caen, amontonándose como las hojas en otoño.
Y llegué al límite de mis fuerzas. Tengo un tope, mi
garganta grita basta.
Estas malditas paredes deben estar hablando, por que puedo
escucharlas. Puede ser locura.
"Esta es mi vida, mis propias palabras supongo."
Somos todo lo que tenemos en este mundo. Cuando gira, cuando
da vueltas. Puedes intentar leer alguna letra en este papel. Pero no
conseguirás ver la mejor palabra, antes te la diré.
Pensé que lo tenía todo planeado pero supongo que no. Porque
mi conciencia me persigue. Y es que no puedo seguir viviendo de esta manera.
Así que desde hoy saldré de esta habitación. Ya he tenido suficiente y ahora
estoy harta, ya tengo que volver a construir mi vida.
Empezaré a gritar para que todo el mundo me oiga. Gritare
verdades. Vuestro mundo temblará. Demasiado tiempo pasando la mano. Terminaron
agrietadas y sangrando por el frío de la ignorancia.
Demasiado tiempo con los ojos vendados. Ahora el tiempo me
pertenece, la razón me acompaña. La pluma se desliza fácilmente en este folio.
"Cada minuto de mi vida, es una historia distinta que
tengo que contar."
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