viernes, 27 de julio de 2012

Con los ojos cerrados, y sintiendo el calor y la suavidad, sientes el tacto los otros labios sobre tu piel,
se te pone de gallina, sientes el revoloteo del aliento que poco a poco hace que tus pulsaciones aumenten de manera imposible. Empiezas a sudar y entre el suave balanceo y las respiraciones fuertes empiezas a dejar de pensar.. unicamente actuaba la piel, dandose todos los caprichos que quería.

Después, no hay nada.


Apago la luz,me acuesto en mi cama,cierro los ojos, solo escucho mi respiración e imagino, imagino mi mundo perfecto junto a ti. Un mundo donde no hay dolor,donde estás conmigo, riéndote de mi,tú abrazándome y queriéndome conquistar. Pero luego me duermo y más tarde despierto y me encuentro sola, sin nada de esas cosas. Y así sucesivamente..