Intentando ser fría me derrito cada vez que rozo tu piel.
Fan número uno en perder la cabeza por eso de tus caderas y la primera que prefiere discutir todos los días contigo a estar un minuto sin tí. Aunque trate de ocultarlo, debo admitir que el mundo es un poco menos malo porque existes y que quererte hace que todo valga la pena.
Sencillo: tú sonríes, yo vuelo.
Admiro lo bien que te quedan los labios cuando me besas en mis sueños, mejor aún tu sonrisa si muerde. Empecemos el día despertando bajo el mismo cielo y acabémoslo durmiendo bajo las mismas sábanas.
Si vas a pecar, que sea de inocente, de callar con un beso, de evitar lo evidente, si vas a dejarme, que sea sin habla, que se me caiga la baba y no pueda articular palabras. Lo último que pido es jamás sentirte lejos estando cerca y que seas cada comienzo de un nuevo sueño.
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